sábado, 17 de octubre de 2026

LA FUERZA DE UNA SUPERNOVA

No hace falta imaginar el poder de una estrella que agoniza y expulsa buena parte de su masa plasmática al espacio en forma de estallido, capaz de ser visible en la galaxia que le envuelve desde otros lugares del universo, como ha pasado recientemente con la supernova SN 2026aaiv descubierta recientemente en la galaxia NGC 7331 en la constelación de Pegaso. El término supernova fue acuñado por Walter Baade y Fritz Zwicky en 1931 para denominar a los más luminosos agregándoles el prefijo «super-». Este evento astronómico ocurre durante las últimas etapas evolutivas de una estrella masiva o cuando una enana blanca se desencadena en una fusión nuclear descontrolada. El objeto original, llamado progenitor, se colapsa en una estrella de neutrones o un agujero negro, o se destruye por completo.

La noche del 16 de octubre pude fotografiarla desde el Observatorio La Cambra con una magnitud próxima a la 13ª y que incluso la observé directamente con el telescopio recientemente adquirido MAX 180 a f(15). Adjunto la imagen resultante, para hacernos a la idea de que esa estrella llega a ser visible a la distancia de 49 millones de años luz. Se encuentra en fase de disminución de brillo, aun así vale la pena observarla directamente con telescopios superiores a 20 cm de abertura.